¿Qué se suponía que iba a decirle?¿Cómo decirle que mi mejor amiga insinuaba que tuviéramos relaciones en su escritorio?¿Cómo decirle que yo también lo había imaginado?¿Cómo decirle que su beso me había afectado tanto que no había pegado un ojo en toda la noche?
Todas esas preguntas rondaban en mi cabeza haciendo eco pero no tenía el valor para soltarlas, sólo me quede petrificada en mi lugar viendo como él esperaba una respuesta.
-¿Lexie?
-¿Si?
-¿Qué es eso del escritorio?
-No es nada.
-Vamos, puedes contarme, ¿alguien más robó mi idea?- Dijo con su maldita sonrisa seductora.
-Ya basta Mark, déjalo ahí.
-No voy a molestarte más con este tema si eso es lo que quieres.
Comenzó a desabotonar su camisa y yo quería morir.
-¿Qué crees que haces?
-Cambiarme de camisa, cierta persona derramó su café sobre la mía.
Sentí como mi corazón se aceleraba, a pesar de haberlo visto con menos ropa en la pileta tenerlo en esta situación no se comparaba.
-No debiste colocar tu mano ahí...-Solté titubeando.
-Ya ves que sí te afecto.
-No es eso, me asustaste.
-Claro...Lexie, puedes estar segura de algo.
-¿De qué?
-No voy a parar hasta tenerte.
-No soy ningún trofeo Turner.
-No digo que lo seas pero quiero que seas mía en todos los sentidos, aún no estoy seguro de lo que me está pasando, tampoco sé que pasa por esa cabecita que tienes pero voy a dejarme guiar por lo que siento.
Los colores subieron hasta mi cabeza, quería que la Tierra me tragara en ese momento cómo se suponía que debía responderle.
-¿No tienes nada para decir?
-Si mal no recuerdo, hasta hace poco solo querías que fuéramos como mucho amigos.
-Eso era antes, las cosas se fueron dando solas y creo que ambos lo notamos. ¿No te das cuenta el fuego que hay cuando estamos juntos?
-No.- Mentí porque así es, nada se compara a tenerlo junto a mí. Un calor abrazador se extiende por mi cuerpo cada vez que lo tengo cerca.
-Mentirosa, pero no importa haré todo lo que esté a mi alcance para que te des cuenta.
-Si tienes ese propósito, no voy a ser yo la que te lo impida. A ver tu creatividad Turner.- Dije guiñándole un ojo y contoneando mis caderas hasta la salida, si va a jugar este juego entonces seremos dos. Yo también puedo usar mis armas de seducción a la perfección.
Podía ver de reojo que él estaba observándome desde su oficina. Aproveche la oportunidad de estar usando falda y crucé mis piernas para hacer uso de la longitud de estas, recogí mi cabello lentamente para que observara mi cuello y comencé a trabajar sin levantar la vista.
Al cabo de unos minutos mi celular sonó, un nuevo mensaje de Mark.
"Estás matándome, solo para que lo sepas"
Reí por el mensaje, levanté la vista. Él estaba parado en su oficina contra la ventana de brazos cruzados, no se me ocurrió otra cosa que lanzarle un beso en el aire. Grave error, salió de su oficina y se metió de lleno en la mía.
-Si no quieres que el resto de los empleados me vean en esta situación humillante.- Dijo señalando su abultado pantalón.- Te sugiero que dejes de provocarme.
-Yo no hice nada.
-Oh si, claro. No dimos por finalizada la reunión y han pasado veinte minutos. El resto está aún allí, tendremos que inventar una excusa.
-Dios, no había pensado en eso. Es tu culpa, me distraes.
-Con que te distraigo eh...- Dijo acercándose peligrosamente hacia mí.
-Ves, precisamente eso haces. Basta, ya tengo una idea vamos.
-¿Segura?
-Por supuesto.
-Está todo en tus manos entonces.
Al entrar en la sala creo que viví uno de los momentos más incómodos de mi vida, la ex mujer de Mark podía quemarme con su mirada. Parecía como si ya estuviera lista para clavar sus garras en mí y hacerme desaparecer de un golpe.
Me aclaré la garganta y comencé a hablar:
-Disculpen la demora, ayudé a conseguir una nueva camisa al Sr. Turner pensando en dar por finalizada la reunión para cuando volviéramos pero luego nos dimos cuenta de que habíamos olvidado tratar con ustedes un nuevo proyecto que ha llegado a la empresa y nos demoramos en encontrar los papeles, espero sepan entender.
Tomé asiento al lado de Mark esperando que la excusa sonara convincente porque a pesar de todo era uno de los temas que quedaban por tratar. Él tomó mi mano por debajo de la mesa y susurró:
-Bien hecho.
Yo apreté su mano en forma de agradecimiento. Se sentía extraño, tomar su mano me daba una sensación de calidez que hacía mucho tiempo no sentía pero debíamos separarnos, era una reunión laboral y no es algo apropiado de todos modos. Sin ganas de hacerlo fui separando mis dedos de los de él, ambos fuimos haciéndolo lentamente hasta que nuestras manos quedaron libres y con una suave caricia volvimos nuestras manos sobre el gran escritorio.
La reunión siguió su curso, no tuvimos ningún inconveniente. Puedo decir que todos quedaron satisfechos con los resultados y luego rápidamente volvieron a sus tareas.
Quería aprovechar aunque sea otro momento a solas con Mark pero Sara no se iba, supongo que para reprocharle algo a él. Decidí dejar de estorbar y volver a mi tarea. Me dediqué a hacer un buen trabajo el resto del día, ya que había descuidado un poco los números por lo que no fui a almorzar para lograr terminar todo a tiempo y ya no tener más retrasos. Cuando faltaba poco para la salida Jack golpeó mi puerta.
-Jack, pasa.
-Hola, Lex. Me tienes abandonado.
-Lo sé y lo siento.
-Sé que tienes a tu hermana/amiga para que te escuche pero tu amigo también te necesita.
-Lo siento Jack, no tengo excusa.
-Sé que no almorzaste, te tengo vigilada aunque no trabaje en este piso. Traje del bar de la esquina jugo de naranja exprimido y tarta de frutos rojos.
-Por algo eres mi mejor amigo.
-Chistosa, mientras comes me debes una historia.
-¿Una historia?
-Por supuesto, ¿qué pasó en tu alocada vida estos últimos días?
-No soy la única chistosa. Bueno...creo que hay una mini mini mini mini posibilidad de que me guste Mark Turner.
-Y viéndolo desde mi punto de vista ese mini mini mini mini significa que te gusta Mark Turner, Lexie Clark.
-No lo sé Jack, él me besó ayer y me besó hoy.
-¡Ja!¡Sabía que la demora no era por papeles!¡A mi no me engañas!
-Shhh, pueden oírte.
-¿Qué sentiste?
-No podía sentir nada, era como si hubiera desaparecido del planeta como si estuviera a miles de millones de kilómetros, en otro tiempo, mi cuerpo ardía y quería más.
-Wow, y yo que decía que te gustaba eso es una declaración de enamorada.
-No Jack, no confundas las cosas. Yo no puedo enamorarme.
-Por supuesto que sí.
-No. Mírame, soy un desastre. Tengo el corazón hecho trizas, no podría estar con alguien a largo plazo.
-Quizás el logre recomponerlo.
-No lo creo. No creo que nadie pueda.
-Eso deja que se vea solo, no decidas nada tú sola. Crees que con la muerte de Charlotte perdiste todo pero siempre va a haber alguien que te dé todo eso que creíste perder, esa persona puede ser Mark. Dale la oportunidad.
-No lo sé Jack, debo pensarlo.
-Toma el tiempo que necesites pero no te tardes y no hagas nada apresurado.
-De acuerdo, voy a tomar en cuenta tu consejo.
-Así me gusta, esa es mi chica. Además del fugaz romance con el jefe ¿algo más?
-Mmm no, sólo que mamá no va a quedarse mucho más tiempo aquí.
-Es agradable esa mujer, pasé una tarde con ella. Ojalá te hubiera conocido antes. Estoy seguro que hubiera sido la típica madre que me llenaría de comida cada vez que fuera a tu casa.
-Estás en lo cierto, pero las cosas se dan así por alguna razón.¿Cómo vas con Mel? La tuve tan entretenida con Mark que no le pregunté por ella.
-Mal hecho, así podrías pasarme información.
-Bueno, ¿pero qué tal las cosas?
-Creo, que hay un pequeño avance. Se está dejando conquistar, no está tan cerrada a la oportunidad como la veía desde un principio y eso me da más ánimo.
-¿Y eso por qué será?
-No lo sé, ese es tu trabajo.
-Veré que puedo hacer, no te aseguro que cuente mucho y tampoco voy a darte tanta información, después de todo es mi mejor amiga y es su privacidad.
-¿Y yo no soy tu mejor amigo?
-Sí, pero son cosas diferentes.
-Por supuesto...Por otro lado, ¿hablaste con Frank?
-No...
-Deberías hablar con él, pasaste de estar bastante tiempo junto a él a nada y no lo veo muy bien.
-Sí, lo sé. No me hagas sentir peor.
-Es solo una sugerencia.
-Ya estoy en ello.
-Bueno...creo que debería volver al trabajo, queda poco para irme y siento los ojos de tu jefe clavados en la nuca desde que entré.
-Estás en lo correcto, te miró todo el tiempo que estuviste aquí.
-Lo supuse. Me voy antes de que me mate.
-Yo haría lo mismo, te veo luego.
-Adiós.
No sabía si mirarlo a la cara o no, después de haber conversado con Jack no tenía el valor. ¿Estoy enamorada?¿Me gusta?¿Puedo tener una relación?¿Puedo tener una aventura?¿Puedo dejar atrás mi triste pérdida y seguir con mi vida? Bajé la cabeza repasando una y otra vez todas esas preguntas, y continué con mi trabajo. No pasó mucho tiempo hasta que su mensaje llegó a mi celular.
"Es solo tu amigo ¿verdad?"
No tardé en responderle.
"Por supuesto y no le veo el problema a eso"
Pasaron cinco minutos, que me sorprendieron porque él no deja pasar ni un minuto, hasta que contestó:
"No hay problema, solo que me gustaría poder sacarte una sonrisa como el lo hace"
Me derretí, me sentí una tonta colegiala en plena pubertad, como alguien a esta edad puede ponerse así por un mensaje. ¿Seré yo la única loca? Pensé en responderle pero no encontraba las palabras, si supiera que él no solo me saca una sonrisa sino que también saca mi sueño. No contesté, era lo mejor.
Terminé mi trabajo y me apresuré en llegar al ascensor, cerré rápido la puerta para que nadie más entrara. Un encuentro más con Mark y moriría.
El ascensor descendía por las plantas inferiores sin detenerse hasta que en la mitad se abrió. Mark estaba allí, pensaba que había bajado por mí pero al parecer él también estaba sorprendido. ¿Qué hacía diez pisos abajo del nuestro?
-¿Pensabas irte sin mí?- Dijo entrando.
-¿Qué haces aquí?
-Me iba a casa pero bajé a buscar un contrato, iba a subir a saludarte antes de irme pero al parecer tú no planeabas lo mismo.
-Lo siento.- Dije bajando la cabeza, aún no sabía como mirarlo a los ojos sin perderme en ellos.
-Hey, mírame. ¿Qué es esa cara?¿Es por el mensaje?
-¿Cómo lo sabes?
-Lo supuse.
-No tengo fuerzas para hablar de esto Mark. Todo está pasando muy rápido.
-Te entiendo, tranquila. No voy a presionarte.
-Gracias, cuando me sienta lista voy a hablar de todo esto. Pero creo que sabiendo cómo es mi situación puedes darte cuenta de que no es nada fácil para mí.
-Lo sé, ven aquí.- Me atrajo en un abrazo y no pude evitar llorar, me sentí en casa, sentí que pertenecía a sus brazos. Quería quedarme ahí para siempre. Era una mezcla de sensaciones, tristeza, confusión, alegría, esperanza pero no encontraba las palabras para decirlo.- ¿Por qué lloras?
-Una mezcla de sentimientos.
-No voy a marearte, tómate el tiempo que necesites yo te voy a esperar hasta que decidas que hacer pero no voy a irme de tu lado.
-Está bien.
-¿Te llevo a casa?- Preguntó pasando su pulgar por mi mejilla quitando mis lágrimas.
-¿Hay alguna posibilidad de que me dejes ir caminando?
-No.
-Entonces ya ni lo preguntes.
-Perfecto, así me gusta.- Dijo sonriendo.
-No tienes remedio.
-Claro que no.- Dijo riendo.
Subí al auto y el silencio se volvió incómodo, decidí hablar para facilitarle las cosas, ya bastante paciencia estaba teniendo conmigo y mis cambios de humor.
-¿Tu mujer te hizo algún planteo luego de la reunión?- Vi como sus nudillos se tornaban blancos al hacer más presión sobre el volante y soltando un suspiro contestó.
-Es mi ex mujer, no lo olvides.- Su aclaración me sacó una tonta sonrisa que hizo que él también sonriera.- Y por lo del planteo...si...para que mentirte, se puso celosa. Para serte sincero no presté atención ni a la primera oración que dijo, poco me importa lo que tenga para decir. Si no fuera porque es la madre de mi hija y necesita del dinero ya estaría fuera de la oficina.
-Entiendo...¿Tu hija como está tomando la situación?
-Bel no entiende mucho pero de lo que si estoy seguro es que para ella Sara no es su madre, nunca la vio de esa forma.
-Por supuesto, quién podría soportar una madre así tan despreocupada por un hijo.
-Yo.
-Ya veo...No es necesario que hablemos de esto.
-Está bien, ya me acostumbré a vivir así. Nunca fui suficiente y lo entiendo, pero yo estoy bien conmigo mismo, tengo una hija que amo con locura, un mejor amigo que es como un hermano, una hermana que a pesar de las dificultades que tenga fue mi acompañante a lo largo de mi vida, una sobrina que quiero tanto como a una hija, tenía una mujer que pensé que era perfecta hasta que te conocí y ahora sé que estaba muy equivocado porque tengo justo enfrente mío a la persona que necesito para completar mi vida y ser feliz, entonces ¿para que necesito preocuparme por mis padres?-Su declaración me emocionó tanto que no pude evitar derramar un par de lágrimas.- No te asustes con lo que acabo de decir, no es necesario que contestes ni nada por el estilo. Sólo ve pensando las cosas Lexie Clark.
Se detuvo en mi casa. Estaba a punto de bajar del auto pero sentía que no podía dejar las cosas así. Me di la vuelta, tomé su cara con mis manos y lo atraje en un profundo beso que no quería que terminara. Después de un par de minutos me separé de él y le dije:
-Lo pensaré. Adiós.
Cerré la puerta detrás de mí y lo espié por la mirilla, el auto seguía en la puerta y no pude evitar reír, en estos momentos lo imagino en estado de shock por mi atrevimiento. No suelo tener estos ataques repentinos amorosos.
No tenía fuerzas para comer, el día había sido tan intenso que estaba agotada, me duché y caí rendida en la cama.
Sonreí al recordar cada momento vivido con Mark.
Si tengo que ser honesta no cambiaría ni una sola cosa. Desde nuestras grandes peleas a discusiones tontas, desde conversaciones profundas a besos que te sacan el aire, todo había sido único para mí. No pensé que podría llegar a sentir todo esto. Luego de haberme casado y de que naciera Charlotte creí que mi vida ya estaba hecha pero eso estaba muy lejos de la realidad. Perdí a mi hija y ahora vivo con el dolor de no tenerla, pero de algún modo a pesar de haberme acostumbrado a vivir así ahora siento que tengo la posibilidad de mitigar el dolor; ahora sé que allá fuera sí hay alguien que puede hacer que tenga una nueva vida.
Cerré mis ojos con la esperanza de que mis dudas y temores no me alejen de la oportunidad de volver a la vida.
A la mañana siguiente, me sorprendió no haberme levantado por el despertador pero al darme cuenta de la hora que era entendí que estaba llegando demasiado tarde.
Me cambié lo más rápido que pude, no desayuné ni me duché, tomé mi bolso, las llaves y salí corriendo a la empresa. Necesitaba conseguir un taxi urgente porque aunque esté acostumbrada a correr eso no ayudaría lamentablemente.
Paré varios taxis pero todos estaban ocupados. Maldije a todos, cuando no los necesito están libres y cuando si son necesarios van todos ocupados.
Quedaba poco para que el semáforo de la cuarta cuadra cambiara de color y los autos se detuvieran, no había tiempo para esperar, necesitaba cruzar rápido hasta la otra punta y de todos modos ningún auto pasaba por allí. No lo pensé más y crucé. Fui corriendo pero al no mirar a mi derecha un auto rozó mi cadera haciendo que cayera al suelo, afortunadamente el conductor había frenado a tiempo evitando una desgracia peor.
-¿Lexie? Dios mío, Lexie. ¿Estás bien? Maldita sea, imagínate que no hubiera podido frenar.- Dijo Mark mientras me ayudaba a levantarme. Al quedar a su altura me abrazó como si fuera el último contacto entre nosotros.- No sabes el susto que me has dado, ¿que hago yo si algo te pasa? Nunca más corras así ¿entendiste?
Solo me limité a asentir, yo estaba pasmada. Jamás, se habían preocupado por mí de la manera que él lo hace, nadie me había cuidado antes de la manera que él lo hace, nadie me había abrazado dándome seguridad de la manera que él lo hace.
Luego de varios minutos nos separamos pero sólo por el hecho de que los conductores lanzaban maldiciones hacia nosotros y los bocinazos nos aturdían.
Subí al auto con él y se detuvo en una esquina.
-¿Qué hacías aquí?¿Por qué no estas en la empresa?- Dijo finalmente.
-Lo siento, me quedé dormida, no voy a poner excusas. Puedes descontarlo del sueldo.
-No digas tonterías, claro que no voy a descontar nada. Sólo quería saber.
-¿Y tú por qué no estás en la empresa?
-Tengo un asunto que resolver....- Y vi como sus ojos se nublaban de... ¿dolor?
-¿Algo va mal?
-Amy, mi hermana.
-¿Qué ocurre con ella?
-Mi sobrina llamó, fue a visitarla pero cuando se acercó a ella tuvo un ataque y comenzó a atacarla.
-¡Oh pobre!
-Sí, voy de camino al psiquiátrico pero te llevo antes a la empresa.
-¿Puedo ir contigo?.- Algo dentro de mí pedía acompañarlo en este momento que de seguro debía ser difícil para él.
-No va a ser una situación agradable Lexie.
-Lo sé, pero quiero acompañarte en este momento.
-Está bien, gracias.
No dijimos nada en el camino, sabía que él debería estar pensando muchas cosas y no quería molestarlo. Sólo tomé su mano como manera de apoyo hasta que llegamos al lugar.
Cuando entramos volvió a unir nuestras manos.
-No me sueltes.
-No lo haré.
Repasé esas tres palabras en el camino hasta la recepción. "No me sueltes". Algo tan simple pero lleno de significado, no pensaba soltarlo de ninguna manera no lo iba y no lo voy a dejar caer de ningún modo. Sé que no estoy enamorada, lo conozco hace apenas semanas, solo sé que le tengo cariño y ese cariño va creciendo a medida que lo conozco; cosa que me asusta realmente porque cuánto más lo conozco más aprecio siento por él.
Una joven enfermera nos atendió apenas nos vio. Supuse que conocía a Mark por la rapidez con la que se dirigió hasta nosotros y también noté el rubor en sus mejillas al tener que hablarle, bueno...cualquiera se sonrojaría ante semejante hombre.
-Sr. Turner gracias por haber venido tan rápido. Su sobrina se encuentra en un rincón del parque, una enfermera está curando los arañazos. Su hermana, está en el parque pero lejos de ella. Será mejor si usted se acerca a hablar.
-Gracias, Lindsay.
Al llegar hasta donde estaba Amy me sorprendí, estaba perdida, mirando a la nada, fumando un cigarrillo. Mark apretó mi mano y me dió la vuelta.
-Lexie, creo que es mejor que hable con ella solo. ¿Por qué no vas a ver a Christine?
-Está bien, de acuerdo.
-Gracias por hacer esto por mí.
-Nada que agradecer.
Me dio un suave beso en la frente y se alejó. Yo fui hasta donde estaba Chris.
-Lexie....
La sobrina de Mark vino corriendo a mis brazos y comenzó a llorar.
-Tranquila Chris, estoy acá. Ven, siéntate.
Tomamos asiento en un banco y dejé que llorara en mi hombro mientras acariciaba su pelo. Luego de lo que habrán sido diez minutos dejó de llorar.
-¿Mejor?
Ella solo asintió.
-¿Qué ocurrió?
-Solo vine a visitarla como hago siempre, cuando la vi supe que no estaba lúcida pero no pensé que iba a saltar sobre mí para golpearme y gritarme que yo soy un monstruo, un demonio, la culpable de que mi padre, el amor de su vida haya muer...- No pudo terminar la oración porque volvió a romper en llanto.
-Shh, tranquila. No eres la culpable de nada. Lo que ocurrió no fue para nada tu culpa, ¿cómo podría serlo? No debes llorar por lo que te haya dicho. Como dices "no estaba lúcida" y así es, no piensa lo que dice. No llores por algo que no lo vale, me apena que tengas que pasar por todo esto. Eres tan joven...Pero no te preocupes, yo estoy a tu lado y no pienso dejarte.
-Gracias por todo lo que estas haciendo por mí Lexie, eres única.
La atraje en un abrazo, me partía el alma verla así y no estaba dispuesta a volver a verla llorar de esta manera. Haría todo lo posible por quitar aunque sea un poco el dolor de su corazón.
Nos quedamos abrazadas en silencio por varios minutos hasta que se me ocurrió una idea.
-Chris...
-¿Si?
-¿Porque no te vienes a vivir unos días conmigo?
-No Lexie, gracias, pero sería una molestia.
-Por supuesto que no, como dices eso.
-¿Hablas en serio?
-Claro
-No sé que decirte.
-Solo tienes que decir sí.
-Está bien, no sé como agradecértelo.
-No me debes agradecer nada, voy a estar más tranquila sabiendo que estás bien en casa.
-Gracias de nuevo Lex.
Nos quedamos así por unos minutos más hasta que la voz de Mark nos interrumpió.
-Ya hablé con ella, la enfermera la llevó a su habitación, le dieron un sedante para que descansara un poco. ¿Cómo estás Chris?.- Dijo sentándose del lado izquierdo de ella.
-Mejor ahora.
-Mira como te ha dejado la cara, Dios.- Dijo soltando un suspiro, se lo veía agotado por la situación.
-Sí, ya no duele tanto.
-¿Por qué no vienes a casa?
-Me quedaré unos días con Lexie, ¿está bien?
-¿Qué?
-Así es Mark, voy a estar mejor si la tengo controlada en casa. ¿Te parece bien?
-Por supuesto que sí, pero ¿cómo podremos agradecerte?
-Ya basta con los agradecimientos, se ve que viene de familia. Hago esto porque quiero ¿sí?
-Está bien, gracias preciosa.
-¡Ajá! Los descubrí ustedes dos tienen algo.- Dijo Christine poniéndose de pie y señalándonos a ambos, nosotros no hicimos más que estallar en carcajadas.
-Yo ya dejé todo en claro, falta ella.- Dijo guiñándome el ojo.
-No te preocupes tío, estos días que voy a pasar con ella te la dejo como nueva.
-Ya estoy arrepintiéndome de mi decisión.- Y los tres volvimos a reír.
Fuimos hasta el auto y conversamos de temas cotidianos para que Chris olvidara el mal momento que había vivido. Desde su comida favorita a sus horarios de colegio.
Mark me dejó el día libre para que pudiera ayudar a Chris a acomodarse y luego de pasar a recoger sus cosas nos dejó en casa, no sin antes volver a agradecerme lo que estaba haciendo y darme otro de sus besos matadores.
Definitivamente muero cada vez que sus labios tocan los míos.





Espera que me acomodo para escribir!!!
ResponderBorrarPrimero Dios mio qu sucede con los escritorios?
Quiero un beso de ellllllllllllll como sea me hace querer mas Dios que hombreeee!!!
Como me gusta como quiere tenerla y hacerla de el!!!
QUIERO MASSSSSSSSSSSSSS SE HACEN CORTOS LOS CAPITULOS!!!
uN BESO INMENSO MI bARBI!!!
El escritorio tarde o temprano va a tener que ser usado por estos dos!
BorrarMark nos trae locas a todas!
Intentando alargar el próximo capítulo!!!
Gracias por leer y comentar linda!
Un beso enorme
No es sano lo que me haces pensar con esta historia es que son tan bellos ambos....
ResponderBorrarLos besos de Mark dios únicos hasta yo los sentí en el alma...
realmente no se que haré pero me encanta ver como se están abriendo el uno al otro en lo emocional en lo importante que ella sea así ya quiero ver como va hay ser el proceso de darse la oportunidad de querer a bel porque ya quiere al papi chulo ahora debe querer a la princesa para que las cosas sean correctas aunque no se porque la ex esposa y la mama de el un grano en el ano...
Excelente cap me encanto exitos mi angelita besitos...
Mark es ideal!
BorrarDe a poco van abriéndose, todo lleva su tiempo, Mark se da cuenta cada día que sus sentimientos por Lexie crecen y a ella le falta estar segura sobre qué es lo que piensa hacer.
Con Bel lo mismo va a tardar pero es imposible no querer a esa princesita.
Para sumar a todo esto entre James, Sara y los padres de Mark vamos a ver como hacen para arreglárselas.
Gracias por leer!!
Un beso enorme
El amor se está instalando cada vez mas profundo en ellos.
ResponderBorrarLa ex mujer de Mark es muy antipática, a que se deben sus celos, si ya están separados.
Pobre Chris que mal lo está pasando al ver así a su mamá.por suerte cuenta con la ayuda de Lex que se porta con ella muy bien.
Que pareja mas bonita Mark y lex, me encantan.
Precioso como siempre, un beso.
Tal cual, el amor de a poco va creciendo entre Mark y Lexie, no se darán cuenta pero ya no tienen forma de salir.
BorrarImposible entender ahora a Sara, a ver si en los próximos capítulos da razones para sus celos.
Chris tiene suerte de poder contar con Lexie y Mark, son un sostén muy importante para ella en estos momentos.
Me alegro que te guste la pareja entre Lexie y Mark.
Te mando un beso grande!
Era inevitable que esta pareja se uniera poco a poco. Me encanta el momento en que se agarran de la mano, es como si ambos necesitaran al otro para estabilizar sus vidas ya que ninguno de los dos tiene "una vida color de rosa". Es horrible lo que le pasa a Amy, pero es mucho peor para una hija tener que ver a su madre en ese estado. Mark es tan perfecto, siempre ocupándose de todo. Padre, empresario y todo un bombón ¿qué más se puede pedir? El corazón de hielo de Lexie lentamente se va derritiendo, y ya surgen sentimientos por Mark que creía perdidos. Deseando saber qué sigue. Gran capítulo como siempre, cada día mejor.
ResponderBorrarUn beso enorme
Sorprendentemente cuando parecía imposible que algo pasara entre Mark y Lexie con tantas trabas por Isabella y la frialdad de ella todo se va revirtiendo, hay que ver que les tocará pasar para poder avanzar.
BorrarGracias por estar en cada capítulo linda!
Beso grande!